JL Servicios Integrales · Software propio
Control de acceso vehicular y peatonal
Una talanquera deja pasar.
JL Acceso deja constancia.
Cada ingreso deja información. El sistema identifica a quien llega, registra la entrada y la salida, calcula la permanencia y acumula el histórico que hoy no existe en ninguna portería. Lo que en el cuaderno era un renglón suelto, aquí es un dato consultable.
Cifras de una copropiedad con el sistema en marcha · identidades anonimizadas
JL Acceso no es una talanquera con software encima. Es el sistema que convierte cada paso por la portería —en carro o a pie— en un registro con nombre, tipo, destino, hora de entrada, hora de salida y evidencia fotográfica.
Un mes después, esos registros ya no son una bitácora: son la única descripción objetiva de cómo se está usando y moviendo la propiedad.
01 — IDENTIFICA
La cámara ANPR lee la placa en el carril. El terminal facial reconoce a quien ya está enrolado. Y cuando no hay lectura, el guarda identifica a mano sin salirse del flujo.
02 — REGISTRA
Vehicular y peatonal caen en la misma tabla de accesos: mismo formato, misma búsqueda, mismo reporte. No son dos sistemas pegados con cinta.
03 — MIDE
Tipos de usuario, permanencias, recurrencias, horas pico, destinos más visitados y calidad de lectura por carril. Todo filtrable y exportable a CSV.
Ocho momentos. Los seis primeros ocurren en la portería, en segundos. Los dos últimos son los que nadie tiene hoy. Toca cada paso.
El guarda no llena papeles: atiende una pantalla. La cámara lee la placa y el modal se abre solo, con la foto del vehículo y la placa ya escrita. El guarda completa lo que falta y autoriza. La barrera abre primero; el enrolamiento del rostro y lo demás va detrás, para que el carril nunca se quede esperando a un equipo lento.
A
La placa llega leída
La cámara ANPR la envía al servidor y el modal se abre solo en el puesto que corresponde. El guarda puede corregirla; el formato colombiano se valida en el navegador y otra vez en el servidor.
B
Cuatro tipos, un clic
Visitante, trabajador, familiar o domiciliario. Esa clasificación es la que después sostiene todas las estadísticas por tipo de usuario.
C
El rostro entra al registro
El terminal facial del carril captura al conductor y alimenta el modal. Si el equipo no responde, queda el fotograma del video o la foto del videoportero: el flujo no se detiene.
D
Autorizar y abrir
Un botón: se crea el registro de entrada con sus fotos, se enrola el rostro y se abre la barrera.
En la portería tradicional cada visita nace y muere en la misma línea de la bitácora. Aquí la visita tiene ciclo: se identifica, se autoriza, entra, permanece, sale y queda en el historial. Y como el sistema recuerda la cédula, la segunda vez ya sabe quién es.
La misma persona, todas sus entradas y salidas. Datos de demostración: identidades anonimizadas sobre una operación real.
Registrar la entrada es la mitad del trabajo. Cuando el mismo registro se cierra con la salida, aparece una cifra que ninguna portería puede dar hoy: cuánto tiempo estuvo esa persona adentro. Multiplicada por miles de accesos, esa cifra describe el comportamiento de cada tipo de usuario.
El sistema calcula la mediana, no el promedio: un solo registro que quedó abierto toda la noche desplazaría el promedio y haría ver a los domiciliarios quedándose dos horas. Estas son medianas reales de 36 días de operación.
Los propietarios quedan fuera del cálculo: su paso por el carril es instantáneo y su permanencia siempre sería cero.
| Tipo de usuario | Modo | Registros | Mediana |
|---|---|---|---|
| Trabajador | A pie | 3.023 | 9 h 10 |
| Visitante | A pie | 13 | 5 h 40 |
| Familiar | Vehículo | 50 | 3 h 16 |
| Visitante | Vehículo | 1.035 | 1 h 15 |
| Trabajador | Vehículo | 1.947 | 1 h 11 |
| Domiciliario | Vehículo | 458 | 9 min |
Dos extremos que se leen solos: el domiciliario entra y sale en 9 minutos; el trabajador que llega a pie se queda 9 h 10 — una jornada completa.
Esta es la diferencia entre una bitácora y un histórico. La bitácora sabe que alguien entró hoy. El histórico sabe que esa misma persona lleva 49 entradas en 36 días, siempre en el mismo vehículo, casi siempre a las mismas casas. Ninguna portería del país puede decir eso de memoria.
01
El contador de visitas
Cada persona acumula su número de ingresos. No es una etiqueta que alguien puso a mano: sale de contar sus registros.
02
Siempre el mismo vehículo
La placa viaja en cada registro. Persona y vehículo quedan asociados sin que nadie los relacione manualmente.
03
A qué casas va
El destino de cada visita queda en la fila. Un proveedor que atiende cinco casas se ve como lo que es.
04
Entrada y salida, una al lado de la otra
Cada línea trae sus dos horas. Ahí es donde la permanencia deja de ser una estimación.
El sistema agrupa a todas las personas del periodo por cuántas veces entraron. Esa sola tabla separa al que pasó una vez del que ya es parte de la rutina de la copropiedad.
LECTURA 01
El 47,5 % de quienes entraron no fueron visitas únicas. La portería los atiende como desconocidos cada vez; el sistema ya sabe quiénes son.
LECTURA 02
Uno de cada cinco. Son los proveedores, los trabajadores y los familiares que sostienen la operación diaria de la copropiedad.
LECTURA 03
Estos ya no son visitantes: son población flotante estable. Saber exactamente quiénes son cambia cómo se los atiende y cómo se los controla.
Una sola pantalla, filtrable por fecha, destino, tipo de persona y modo. Cada bloque responde una pregunta concreta de administración y cada uno se exporta a CSV para abrirlo en Excel. Todo lo que sigue son capturas reales del sistema con identidades anonimizadas.
El encabezado del periodo. 67,6 % de los pasos se resolvieron sin intervención del guarda, y las excepciones reales fueron el 0,85 % de los cierres.
¿Cuánto movimiento tiene realmente la propiedad?
Actividad diaria separando vehicular y peatonal. Se ven los fines de semana, los días muertos y los picos de actividad sin que nadie lleve la cuenta.
¿A qué horas hay que reforzar la portería?
Distribución de ingresos por hora del día. En esta copropiedad el pico son las 07:00, con 2.223 ingresos acumulados en el periodo.
¿Quién está entrando, en qué proporción?
Composición del movimiento por tipo de usuario. Propietarios, trabajadores, visitantes, domiciliarios y familiares, cada uno con su peso real.
¿Quién vuelve y cuánto se queda?
Los dos bloques que más venden: recurrencia por persona y mediana de permanencia por tipo de usuario y modo de acceso.
¿Qué casas concentran las visitas?
Destinos más visitados, con el desglose por tipo de usuario. Los pasos de propietario quedan fuera para que no tapen el ranking.
¿Está funcionando bien cada carril?
Lecturas de placa por cámara: cuántas resolvieron solas y cuántas no. Es el termómetro de la instalación — si un carril empieza a fallar, se ve aquí antes de que se vuelva un problema en la portería.
¿Qué empresas entran a la copropiedad?
Las empresas registradas en los ingresos de trabajadores y domiciliarios, ordenadas por número de pasos.
¿Qué pasó con las salidas que no cerraron limpio?
Excepciones por día. No se ocultan: se registran para que quede la evidencia y se pueda revisar qué ocurrió esa fecha.
Los bloques que acabas de ver no están repartidos en menús: son una misma vista, con los mismos filtros arriba. La administración entra, elige el periodo y lee.
Y cada bloque tiene su botón de exportación: nueve hojas CSV —registros, por día, por hora, por tipo, casas, permanencia, carriles, empresas y operadores— con punto y coma y codificación para que Excel en español las abra bien a la primera.
El carro y la persona a pie entran por puertas distintas y con tecnologías distintas, pero caen en el mismo histórico y en las mismas estadísticas. No son dos productos: es un sistema con dos puestos de portería, cada uno viendo solo lo suyo.
| Placa | Leída por cámara ANPR, validada en formato colombiano y corregible por el guarda. |
| Propietarios | Si la placa está en el listado autorizado, el paso se resuelve solo y queda registrado. Sin modal, sin fila. |
| Visitantes | Abren modal en el puesto: datos, tipo, destino, rostro y autorización. |
| Salida | La cámara de salida cierra el registro activo. Si no encuentra ingreso previo, lo deja como excepción con su evidencia. |
| Evidencia | Foto del vehículo, recorte de la placa y foto del conductor guardadas con el registro. |
| Barrera | Apertura por el propio equipo del carril. Abre antes de las operaciones lentas. |
| Rostro | Los terminales faciales reconocen a quien ya está enrolado y abren el registro en pantalla. |
| Sentido | Lo decide el estado de la persona, no la puerta: si figura dentro se abre la salida; si no, el ingreso. |
| Personas nuevas | Si el facial no reconoce el rostro, el ingreso se abre en blanco y el guarda toma los datos. |
| Memoria | El sistema recuerda la cédula: nombre, tipo y último destino llegan prellenados en la siguiente visita. |
| Registro manual | Siempre disponible por cédula, para cuando el equipo no alcanza o la persona no está enrolada. |
| Puerta | En esta instalación la abre el portero. El sistema registra el paso; no depende de accionar la puerta para dejar constancia. |
Integración · el proyecto se arma por módulos
Cámara ANPR
Lectura de placa y apertura de barrera en el carril.
Terminal facial
Reconocimiento de rostro en carril y en puertas peatonales.
Videoportero
Respaldo fotográfico desde la estación de puerta.
Control de barrera
Apertura por carril, con modo prueba para la puesta en marcha.
Software JL Acceso
El que registra, relaciona y mide. Es el que convierte todo lo anterior en información.
Los equipos se administran desde el propio panel: qué equipo atiende cada función, su estado y su configuración. Cambiar una cámara no es tocar código, es cambiar una ficha.
Control tradicional
Cuatro pasos y se acabó
RESULTADO: quedó anotado.
Nadie puede consultarlo, sumarlo ni compararlo.
Control + JL Acceso
Ocho pasos y queda un dato
RESULTADO: quedó medido.
Se consulta, se filtra, se exporta y se compara entre periodos.
Cada una se responde desde la pantalla de estadísticas o desde el histórico. Los datos que acompañan cada respuesta salen de 36 días de operación real.
La composición del movimiento por tipo de usuario, con su peso real. No la percepción de la administración ni lo que se supone que pasa: lo que efectivamente quedó registrado en cada paso por la portería, separando además vehicular de peatonal.
La recurrencia agrupa a todas las personas del periodo por número de visitas, y el perfil de cada una muestra su historial completo. Un proveedor que viene tres veces por semana deja de ser invisible y pasa a ser una fila con nombre, vehículo y destinos.
Cuando el registro tiene entrada y salida, el sistema calcula la permanencia y publica la mediana por tipo de usuario y modo de acceso. Es el dato que permite distinguir a quien pasa diez minutos de quien se queda la jornada completa.
La actividad diaria y la distribución por hora salen directamente de los registros. Sirven para decidir turnos, refuerzos de portería y horarios de mantenimiento con un argumento y no con una impresión.
La placa viaja en el mismo registro que la persona, el destino y las fotos. Buscar por placa devuelve todos sus pasos; buscar por cédula devuelve todos los vehículos en los que esa persona entró. La relación se construye sola, en cada acceso.
El histórico se filtra por fecha, destino, tipo y estado, y conserva la evidencia fotográfica de cada acceso. Cuando hay un reclamo o un incidente, la respuesta no depende de que alguien recuerde: está registrada, con hora y con foto.